martes, 19 de febrero de 2008

¿Por qué no te callas?

“Demostró (…) que mantiene intacto todo su carisma, su personalidad futbolística y su ascendencia sobre el FC Barcelona”. De esta grandilocuente manera empezaba ayer la crónica principal el 'Sport'. El personaje al que se glosa con tanta pasión y admiración no es otro que Johan Cruyff, considerado por muchos como adalid del buen juego, así como futbolista de ‘dibujos animados’, que diría Valdano. Nada de ello es falso, aunque cabe destacar que tales aseveraciones se basan en algo que sucedió hace muchos años.
Desde que dejó el Barça, en 1996, cualquier aparición pública del técnico holandés es vista como un toque de atención a los gerifaltes azulgranas, como una reprobación a su gestión o como un tirón de orejas. En este sentido, el ‘Flaco’ adopta otro de sus sobrenombres más usuales: ‘El Profeta’. Imagino que de todos sus apodos, éste es el que, en su fuero interno, más le satisface.

Había en los inicios del periodismo catalán un tipo de profesional cuyos artículos trascendían el bien y el mal. Nombres como Mañé y Flaquer o Gaziel formaban un grupo de profesionales cuyas ideas pasaban a convertirse en dogma en una sociedad falta de referentes. Cruyff, primero en 'La Vanguardia', luego en 'El Periódico', ha heredado este papel de faro de la sociedad, de oráculo, aunque, ¡A Dios gracias!, sólo en el ámbito futbolístico. Si Cruyff osa criticar o ensalzar a un jugador de la plantilla en su página de los lunes, el nombre del vilipendiado pasa a ocupar las primeras páginas de los diarios. Unos se atreverán a criticar al ex entrenador del Barça; otros dirán que tiene más razón que un santo. Cualquier discusión tendrá las palabras del holandés como medida de todas las cosas. Se posicionen donde se posicionen, la opinión de Cruyff nunca deja a nadie indiferente. O sí.

Cada vez, hay un sector muy amplio de futboleros que está cansado de Cruyff y de la repercusión que sus palabras siempre tienen. Además, cada vez más a menudo, el jubilado de oro no dice más que obviedades y repite argumentos que vemos por doquier en los medios de comunicación. Asimismo, muchos ven al ex entrenador holandés como alguien que mueve los hilos desde la sombra, y que tira la piedra y esconde la mano. Lo peor de todo es su continua reivindicación que su papel en la toma de decisiones en Can Barça es nula. Nada más lejos, siempre ha habido una causa-efecto en las palabras del holandés y las decisiones de la junta de Laporta. En una de sus declaraciones, Cruyff reconoció que sólo habla de fútbol con el presidente azulgrana unas tres veces al año. El resto de veces lo hace de temas profesionales. ¡Será que con los compañeros de trabajo no se mantienen acalorados debates balompédicos!

Hablen de lo que hablen Cruyff y Laporta, de las palabras del primero ya sabemos que no le convence Mourinho y sí le gusta Van Basten. Este último comparte nacionalidad con el ‘Flaco’ y parece ser que también escuela futbolística. El portugués, por su lado, parece un hombre de carácter, que difícilmente permitiría intromisiones en el día a día de la plantilla del equipo, vinieran desde donde vinieran. Y eso parece que a quien le gusta mandar desde el silencio, no le gustaría nada.

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De reojo: Fidel Castro anuncia que se va. Ya tocaba. Las bondades del comunismo no incluyen los fusilamientos, la coacción a la libertad de expressión, la dictadura o la persecución a las minosrías.

2 comentarios:

A.Orte dijo...

El señor CRuyff no ayuda nada a apagar el entorno. HAbría que empezar a desmitificar a CRuyff. En 4 meses quisimos destituir a Rijkaard, a CRuyff se le dieron dos años enteros con una REcopa (título menor) y una Copa del Rey. Y luego 4 ligas de las cuales sólo 1 se ganó con solvencia. Todo ello coincidiendo con una época de destrucción del Madrid del buitre. En Europa estuvo a un minuto de quedar eliminado ante el Kaiserlautern y no ganar la primera Champions. Por el contrario el Barça de Rijkaard ha ganado dos ligas y una champions ganando a Milan, Chelsea y Arsenal. Comparaciones aparte, me parece que en 3 años más es lógico pensar que Rijkaard podría igualar las 4 ligas de CRuyff.
Ante ese elemento, toda su opinión queda a un lado porque no dice nada que no digan otros entrenadores, con la diferencia que él nunca pillaría a un equipo pequeño, con lo cuál nunca se sabrá si su filosofía es universal o sólo funciona como la economía neoliberal (en unas condiciones perfectas).

Enric Tomàs dijo...

@Andreu: estic d'acord amb la teva reflexió i penso que el Cruyff, en el seu interior, li preocupa que un paio com Rijkaard pugui superar el seu llegat. No obstant, crec que cal tenir en compte que Rijkaard ha tingut millor plantilla de la que va tenir Cruyff i que va tenir un jugador que ara és un gandul però que fa 4 anys era d'una altre planeta. Lògicament em refereixo al Gaúcho.