Fuerte
polémica en la clausura de la 17.ª Cumbre Iberoamericana por la accidentada discusión protagonizada por Zapatero y el presidente venezolano, Hugo Chávez, y que terminó con un sonoro “¿Por qué no te callas?” del rey Juan Carlos I al mandatario latinoamericano. Por el cargo que ostenta Juan Carlos I, será el primero en la lista del modesto análisis de El Caminante de los protagonistas directos o no del sarao en Chile:
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Juan Carlos I: Mal papel el del Monarca. Si bien algunos hemos gozado viendo al Jefe de Estado levantando la voz como si estuviera en una reyerta entre borrachos, cabe señalar que su p

apel está lejos de ser el de un macarrilla de tres al cuarto que marca su ley a gritos. Igual o peor que este episodio es el que vino después, cuando Juan Carlos I se levantó de su asiento y abandonó la sala en protesta por los insultos del presidente nicaragüense Daniel Ortega a las empresas españolas. Cierto es que Juan Carlos I es persona y como tal está expuesta a las pasiones más bajas que habitan en todo ser humano, desde la rabia, hasta la ira, la envidia, el deseo, o cualquier otra. Sin embargo, hemos de tener presente que el Rey tiene sangre azul, o al menos eso se nos ha querido hacer creer. Este color sanguíneo implica y, sobre todo, debe implicar una actitud diferente ante muchas cosas: por ejemplo, no caer en las provocaciones de un dictadorzuelo en potencia como Chávez o Ortega. El sueldo del Jefe de Estado es muy elevado para que pierda los papeles de esta forma, dando una imagen poco recomendable de sí mismo y del país que representa. Algún mal pensado, con El Caminante a la cabeza, piensa que el Rey podría haber querido montar el ‘numerito’ para dotar a su imagen de un aire más cercano y humano, sobre todo en estas fechas en que recibe ataques por todos los frentes.
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Hugo Chávez: No es momento ni lugar de trazar una biografía completa del presidente venezolano, cuyo gobierno fue elegido democráticamente en un inicio pero cada vez más, y ya van tres elecciones ganadas, sus victorias son más, digámoslo así, sospechosas. Populista como pocos, amo y esclavo del petróleo que yace bajo su país, Chávez ha hecho del discurso altermundista su único mensaje. Adalid del socialismo bolivariano y adulador del dictador Fidel Castro, el mandatario venezolano piensa que cualquier retórica es válida. En un mundo de nuevo multilateral y interconectado por mil y un medio de comunicación, el verbo agresivo deja de ser una gracia o una broma, para una día, poder llegar a convertirse en
casus belli.
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José Luís Rodríguez Zapatero: Papel de reparto o de secundario para el presidente del Gobierno de España. Sin embargo, más que correcta actuación en la arena de la cumbre. Ante el torrente verbal de algunos de los presidentes invitados a la Cumbre, ZP antepuso serenidad y lealtad. Serenidad porque contestó los exabruptos de sus colegas sudamericanos con educación; lealtad porque, muy a su pesar y pese a todo lo que le ha insultado, defendió al ex presidente Anzar cuando le dijeron fascista. Una defensa que, sin duda, a ZP le revolvería el estómago.
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José María Aznar: Parece ser que Aznar ha llamado al Rey y a Zapatero para agradecer que le defendieran. Podría ser este un síntoma de que el ex presidente puede llegar a ser una persona humilde, lejos de la imagen de pedante y soberbio que siempre ofrece. Además, a él, que con tanta crueldad ha atacado a ZP y con tanto desprecio trató al Rey, le tiene que servir de lección el que más allá de rivalidades políticas exista un poco de nobleza. Algo de lo que 'Ansar', a día de hoy, carece.
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Mariano Rajoy: En la línea de su líder, Rajoy ha mostrado sus dos caras. La lógica y sorprendente, agradecer a ZP y al Rey la defensa. La tristemente normal, criticar al Gobierno por su política exterior. A veces, la grandeza de las personas no viene por sus éxitos, sino por reconocer sus fracasos.
Efe / Iberchile---------------------------------------
De reojo: Ante la enorme expectación por ver los resultados del periplo lisboeta, sólo me queda pedir paciencia a mis queridos lectores.